Y llegó el coronavirus a nuestra familia

Os presento el testimonio de primera mano de Teresa Robles, promoción 16, quien al tocar la muerte la vida quiso que otra vez, se viera abandonada a lo que de verdad importa. Impresionantes palabras, sobrecogedoras y llenas de valentía, pues cuando la vida te da una segunda oportunidad, ¡hay que contarlo! ¿Preparadas?….


Me llamo María Teresa Robles y soy AA de Montealto. Estoy casada y tengo 7 hijos.

Durante los últimos días de febrero y primeros de marzo todos en España tuvimos una idea algo difuminada de lo que podría ser el coronavirus (covid 19) que asolaba China e Italia y por supuesto no teníamos ni idea de la transcendencia de lo que nos iba a pasar en España y en nuestras vidas. Pero si tenía claro que en mi familia lo cuidaríamos más de lo normal por la situación de mi pequeño José María.

José María es el pequeño de mi casa, tiene 8 años recién cumplidos y síndrome de down y desde el 2016 esta diagnosticado de leucemia. Por un tratamiento que recibe no es posible que genere anticuerpos que luchen con covid 19. Con esta realidad en nuestras vidas nos enfrentábamos a la pandemia, sin saberlo todavía. (Los puedes seguir en @ponundownentuvida)

El día 10 de marzo me acerqué al médico porque no me encontraba bien, me hicieron la famosa PCR, cuyo resultado me dieron 5 días después. Mientras, me mandaron a casa aislada por un posible positivo en coronavirus. Al día siguiente el Presidente del Gobierno declaró el estado de Alerta en España. Nuestras vidas quedaron congeladas.

Esto suponía un cambio radical en la vida de todos. Hijos en casa, padres teletrabajando y en mi caso madre aislada en una habitación, con miedo de poder contagiar a nuestro pequeño José María.

Mi familia me cuidaba con mucho cariño, sin tocarme ni besarme. Empecé a empeorar y el 16 de marzo ingresé en el hospital con una neumonía bilateral grave.

Cuando me llevó mi marido al hospital no pesé que me iba a quedar ingresada. Me dejó en la puerta de urgencias ya que él no podía entrar. No nos despedimos porque pensamos que me volvería a casa. Pero no fue así.

Cuando te ingresan lo más duro es la soledad. Estaba en una habitación sola. Nadie me consolaba, ni me tocaba, ni me daba conversación. Lo primero que me dijeron es que intentarían pasar lo menos posible para evitar contagios. En la televisión cada día aumentaban por centenares el número de contagios y el número de fallecidos no bajaba de 800. Esto se agravaba por la falta de medios de los sanitarios para atendernos.

Siendo enfermo te crea una doble sensación, no quieres ser tú la causa de su contagio y por otro lado, el momento de relación con el equipo que atiende era un momento muy esperado. Os aseguro que se necesita como el respirar. Además eran puro cariño.

Mi situación cada vez empeoraba más. No me salía casi la voz e intentaba guardar lo poquito que tenía, para mi familia. No quería preocuparles.

La soledad tiene algo bueno. No tienes más remedio que pensar. Y con la vida tan rápida que llevamos es muy difícil. Llevaba tiempo pidiéndole a Dios que parará el mundo que yo no llegaba. Siempre iba por detrás de todo y de todos. Necesitaba ese tiempo. Nunca pensé que se lo tomaría de manera literal.

Un día, vino la médico que me atendía (que fue un ángel para mí) y me dijo:

  • Teresa ya no podemos hacer nada más por ti en planta. Te tenemos que bajar a la UCI para sedarte y darte la ayuda que necesitas. Llama a tu familia y despídete.

En ese momento, me di cuenta de la gravedad de la situación. Había visto suficientes telediarios para saber que la mayoría, en ese momento, no salían adelante.

El terror se apoderó de mí. En pocos minutos pensé en que no me había despedido, que no les había dicho a cada uno que les quería y lo mucho que me importaban. Y que me parecían un regalo en mi vida. No les había mirado a los ojos para llegar a su alma.

Ese miedo debió traspasar la mascarilla, debió verse reflejado en mis ojos de tal manera que la médico, mirándome con mucho cariño propuso probar algo que hacían en la UCI, sin salir de la habitación.  Si funcionaba no haría falta sedarme.

Llamé a mi marido y no me cogió; le dejé un mensaje contándole lo que pasaba y que rezara e hiciera rezar. Lancé ese mensaje a varios chat sin explicar mucho mi situación.

Mi gran miedo era morir sola. Me sentía triste y con un gran vacío.

La gente empezó a rezar y lo pasaron a muchísima gente que sin conocerme pedía mi curación.

Según se fue la medico dejándome todas las indicaciones de lo que tenía que hacer, entraron mi enfermera y auxiliar con una hoja que ponía: ÁNIMO, NO ESTAS SOLA.

Me lo pegaron en la puerta para que lo viera; yo me puse a llorar. Para animarme mientras me consolaban con palabras, la enfermera me cogió la pierna con su mano (con guante) como señal de cariño. Era la primera vez que tocaban. Aun a pesar de todas las protecciones, mascarillas, guantes y demás, sentí el cariño de estas personas.

Gracias a esa muestra de cariño, me vino una frase de manera muy potente: NO ESTOY SOLA, SOY HIJA DE DIOS.

Esa fuerza, me trasladó a los brazos de Jesús. Allí estaba yo, metida mi cara en su pecho mientras me abrazaba y me consolaba. Ya no tenía miedo. Me sentí muy querida.

Sentí el AMOR DE DIOS, como jamás lo había experimentado llegando a los rincones más profundos de mi alma, esos que tenía olvidados porque no quería recordar. No me lo imaginé, no tengo tanta imaginación. Era tan real como el sol. Lloré. Todavía al contarlo lloro de emoción.

Lo sé. Fue un regalo. Un regalazo.

Ya no me importaba morir, no sentía miedo. No quería pero no tenía miedo. Le pedí que me dejara vivir, para poder despedirme, para poder rehacer tantas cosas que tenia que enderezar.

Como veis por lo que escribo, empecé a mejorar, muy despacio, eso sí.

Cuando pasaba alguien a la habitación les agradecía muchísimo lo que hacían, aunque me hicieran daño, porque sabía que se jugaban la vida por mí. Un día en dos folios les escribí : GRACIAS, VUESTRO CARIÑO TAMBIÉN NOS CURA. Y lo pegué en la puerta por la parte del pasillo para que al pasar lo vieran todos. Era la única manera de agradecerles desde mi sitio.

La visión de la vida te cambia por completo. Ya no quería, ni quiero ser la misma. Empecé a rezar con mas cercanía, de amigo a amigo. Pensé, si esto ha sucedido por la cantidad de gente que ha rezado por mí, yo no puedo mirarme el ombligo. A mí me toca rezar por todos los que están sufriendo y de día de noche como habían hecho tantos por mí.

Me dieron el alta hospitalaria, en cuanto respiré sin oxigeno. Pero seguía en positivo de covid y con neumonía.

¡¡Que emocionante llegar a casa!! Me esperaban a tres metros aplaudiéndome, no les podía besar ni abrazar, ni tocar, pero les dije que les quería y les mire a los ojos a cada uno, para acariciar su alma.

Me volvía a encerrar en mi habitación. Estuve 1 mes más. Solo oírles me daba la vida. Todavía me encuentro mirándoles y pienso : si yo les quiero así, cómo les querrá Dios.

Todos estaban felices, se notaba en los tonos de voz, en las canciones,  se volcaron en detalles de cariño: en las bandejas de comida muchas veces ponían flores hechas con distintos materiales o un corazón o notas de cariño. Al pasar por mi puerta les salía un TE QUIERO que me esponjaba el corazón. .. y tantos detalles que dejo para la intimidad familiar.

Pese a todos los cuidados, José María se contagió .  

Yo en la habitación sin poder salir y mi marido con nuestro pequeño en el hospital una semana entera. Volvó a casa no del todo curado. A los pocos días volvió la fiebre y José María otra vez al hospital. Después de otros veinte días con su UCI incluida, José María ha dado negativo. Todavía tiene neumonía y necesita algo de oxigeno por la noche pero ya esta mucho mejor.

Dios le quiere de manera especial. Es su amigo. Por eso me despido, con la confianza que tenemos las Antiguas Alumnas de Montealto,  pidiéndoos que lo incluyáis en vuestras oraciones, para que termine de curarse definitivamente.

Gracias a todas.


 

Gracias a ti Teresa, por tu labor constante y tranquila, pero llena de esperanza. Jose María está en nuestro rezos. Hoy y siempre. 

62 comentarios. Dejar nuevo

  • Alejandra Figari
    mayo 15, 2020 2:10 pm

    Precioso testimonio Teresa. Con mi marido y nuestros 7 hijos tendremos a José María en nuestras oraciones.

    Responder
  • Dios es grande !! Que testimonio tan lindo y tan ejemplarizante María Teresa. Muchas gracias.
    “No estoy solo. Soy hijo de Dios” Es muy claro para aquellos que se han alejado de Dios, quien es finalmente el único refugio seguro, ante cualquier circunstancia por dolorosa y difícil que sea.

    Responder
  • Rezo por todos los enfermos de todas las enfermedades y por sus familiares y por el personal medico

    Responder
  • Julio Enrique Mayora Padilla
    mayo 15, 2020 6:17 pm

    Este artículo me ha hecho pensar lo que es la confianza en Dios y el agradecer que tenemos salud. A rezar por
    Los que se la están pasando muy mal. Un fuerte abrazo y mis oraciones.

    Responder
  • Lola Fernández Guillén
    mayo 16, 2020 9:57 am

    Qué bonito testimonio! Gracias Teresa! Besos mil

    Responder
  • Alicia Ruiz Ramírez
    mayo 16, 2020 10:44 am

    Ofreciendo rosario diario x ti y toda tu preciosa familia M Teresa.

    Responder
  • Inés Dieguez García
    mayo 16, 2020 11:19 am

    Os incluyo en mis oraciones no solo a José María, sino a toda la familia. Gracias por la lección de humanidad. Besos Inés

    Responder
  • Cristinanavarroganau
    mayo 16, 2020 11:44 am

    Ese nombre tambien dice mucho,Jose maria 😍

    Responder
  • María Sanchidrián
    mayo 16, 2020 12:07 pm

    Que bonita carta. Yo también soy alumni….. pero de la promoción 15. Rezaré todos los días por vosotros. Un beso 😘

    Responder
  • Gracias Teresa por tu testimonio. Mucho para aprender y agradecer. Estela de Argentina!!!!

    Responder
  • Qué Dios los Bendiga y proteja siempre

    Responder
  • Gracias Teresa por tu maravilloso relato. Al leerlo he mirado hacia arriba y Verle! Me está esperando.
    Estoy en Chile, estamos recién comenzando. Tu mensaje es Esperanza, de un mundo mejor.

    Responder
  • Paloma Herce
    mayo 16, 2020 2:33 pm

    Tu Que testimonio me tocó el corazón como Dios tiene sus tiempos y cuenta con nosotros en la lucha ante la debilidad me alegro muchísimo al haberlo leído porque el Amor de Dios se manifiesta de una forma real … rezo por JOSE María ese angelito Lo pondré bajo el manto de la Virgen de Guadalupe de Mexico para que tenga más cariño cerquisima y salgáis adelante. Te mando aunque no te comas a un beso grande y mucha fortaleza . Dios te ha dado otra oportunidad …

    Responder
  • Sara Torres
    mayo 16, 2020 2:53 pm

    Dios es amor y nunca nos abandonará si nos mantenemos fieles a Él y somos empáticos con nuestro prójimo. Tu experiencia es maravillosa y una demostración de que Dios existe y que su misericordia es infinita. Tu recuperación total y la de José María están aseguradas. Un abrazo, hermana en Cristo

    Responder
  • Gracias por compartir tanto dolor y tanto amor. Es un motivo de esperanza para todas las familias afectadas , no solo por covi19 también por las prisas y miedos….
    Gracias. José María tiene una gran misión.

    Responder
  • Yolanda Beceiro Ventureira
    mayo 16, 2020 4:41 pm

    Hay está el valor de la vida,de lo que te quieren los tuyos y tu grave te ves impotentente y sola,y aún con un precioso niño más vulnerable a todo.Te admiro Teresa x toda la fuerza de tu corazón y x tener una familia tan tan buena.Al fin al cabo la salud es lo que nos deja hacer cosas,querer a los nuestros ,animarles y que ellos te mimen a ti.La salud lo es todo y la Soledad nada. Besos

    Responder
  • Teresa gracias. Hace un año en Vista Alegre nos diste un testimonio. Hoy nos das otro, muy distinto, (quien nos lo iba a decir), pero también lleno de esperanza y confianza en Dios. De verdad gracias y enhorabuena por esa familia tan maravillosa.

    Responder
  • Roberto De La Fuente
    mayo 16, 2020 5:34 pm

    Here soy el padre de Juan Pablo y también de Andrea que es la hija que el Señor me regaló desde hace años.
    Tu testimonio es una llamada de atención a todas aquellas cosas que a diario dejamos de hacer.
    El dar un beso, el abrazar apasionadamente a nuestros hijos, a nuestra pareja, el verles a los ojos, el decir hasta el cansancio te quiero.
    Tu Fe en EL mueve a la reflexión, que también en nuestra carrera, le dejamos de dar gracias por el don de la vida.
    Un fuertísimo abrazo.

    Responder
  • Hola Teresa, me ha conmovido tu relato, tú fuerza y esperanzas. Me alegro que todo mejorara y que tu pequeño esté bien.

    Responder
  • Tendremos a Josemaria en nuestras oraciones. Desde México enviamos nuestro cariño. Se lo encomendaremos a la Virgen de Guadalupe

    Responder
  • […] Pincha aquí para leerlo. […]

    Responder
  • Dios les Ama, a Ti y a Tu Familia , con la Fe en Dios y Nuestra Madre Santisima , tú niño pronto estará bien.

    Responder
  • Enhorabuena por haber salido y por la familia que te apoyó

    Responder
  • Teresa Larrondo
    mayo 17, 2020 1:48 am

    Hola María Teresa, soy Teresa Larrondo AA de Montealto y residente desde hace tres años en Miami, Estados Unidos.
    Decirte que has descrito tan estupendamente tu dolor y tu sentir que he querido animarte desde aquí ya que tenemos mucho, pero mucho en común. Tengo una hija de 26 años con Síndrome de Down que tuvo Leucemia hace 25 años, a ella entonces le dieron 5 meses máximo de vida porque todavía no había salido el nuevo protocolo para ellos. Jesus quiso salvarla, fue un milagro y nos envió antes de empezar la quimio una varicela que en lugar de matarla como se esperaba nos dio el tiempo suficiente para encontrar el nuevo protocolo para ellos ya trasteado pero que se iba a publicar en un mes. Dios la salvó porque los quiere.
    Entiendo tu angustia y responsabilidad de irte con el peligro de que José Maria con el sistema inmuno debilitado pudiera correr riesgo con el COVID19.
    Me imagino q estarás reforzando sus bacterias del Gastro como así dándoles las vitaminas para reforzar las células del aparato respiratorio.
    Si quieres hablar conmigo para contarte las consecuencias futuras del cancer y como ayudarle me llamas por WhatsApp estaré a tu disposición ya que son cosas q los médicos no cuentan.
    Lo tendré en mi grupo de oración en Miami que es muy grande .y desde luego ya está en mi corazón.
    Un abrazo y enhorabuena por ese hijo tan maravilloso!
    Teresa

    Responder
  • Por José María que pronto recupere su salud, lo pongo en manos de la Virgen de Guadalupe, desde Ciudad de México

    Responder
  • Rosa Berlanga Pinta.
    mayo 17, 2020 7:43 am

    Gracias a Dios, que dentro de la gravedad, están recuperándose. Que Dios les cuide. Y gracias a todos los que hicieron posible que volvieran a casa. Un abrazo inmenso, familia.

    Responder
  • Deseo de todo corazón que os encontréis todos curados, en casa en familia.
    Tu reflexión ha sido valiente como tu has demostrado ser. Recemos todos y seamos mejores personas.
    Un abrazo familia.

    Responder
  • Ojalá pudiesen leer muchas personas tu testimonio.Es lo que realmente nos está dejando está pandemia la realidad de que Dios existe que está cercano a nuestras vidas y que lleva el curso de la historia .Y ojalá todos podamos rectificar todos un poco el curso de nuestras vidas y ponernos siempre en manos de Dios.Rezare por José María y que el Señor te diga acompañando.

    Responder
  • Gracias por tu testimonio Teresa, me ha llegado al corazón. Lo mejor de todo esto es que Dios nos ama inmensamente. Tu testimonio es una prueba más de algo que es evidente y muchos no quieren ver.
    ¡Muy bonito!

    Responder
  • Virginia Riesco
    mayo 17, 2020 12:20 pm

    Que testimonio más conmovedor, el Amor de Dios es fiel, nos quiere con Amor de predilección, ten confianza, El esta contigo.

    Responder
  • Eres un ejemplo se necesita gente que de tu testimonio no nos olvidaremos de rezar

    Responder
  • Adriana Rodríguez Quirós
    mayo 17, 2020 2:03 pm

    Gracias por compartir tu testimonio, Dios es inmensamente bueno, él nos ama y nos perdona nuestros pecados cuando de corazón se lo pedimos, él es nuestro auxilio y consuelo.

    Responder
  • Laura julia
    mayo 17, 2020 3:08 pm

    Maravilloso ejemplo de una madre gracias laura de Santiago de Chile

    Responder
  • María Jesús
    mayo 17, 2020 3:34 pm

    Gracias por contarnos ,tu situación ,si es verdad que ,hemos rezado ,,por todos y cada uno de , los enfermos , y sanitarios, Estando en casa confinados , con el miedo en el cuerpo, la , inseguridad de ,lo que puede , pasar , cómo me alegro ,de tu recuperación, y de tu hijo, si si una palabra de cariño un. ,jesto,de amabilidad ,cómo ayuda , sobre todo es verdad ,sentirse hijo de Dios , , esta pandemia tiene ,que ayudarnos a pensar ,más en los demás ,que el tiempo es corto ,y hay mucho que ,hacer , gracias por contarnos tu ,lucha y testimonio ánimo que eres una heroína ,

    Responder
  • Realmente Dios es Maravilloso el es todo AMOR tierno y compasivo, Misericodioso🙌🏼♥️

    Responder
  • Gracias por tu testimonio. Yo he pasado por una experiencia parecida: estarme muriendo y no tener nada de miedo. Es maravilloso estar bien si te quedas o si te vas. Bendito sea Dios.

    Responder
  • Soy sanitaria, lo comprendo y estaré siempre a vuestro lado

    Responder
  • Layla Juar3z
    mayo 18, 2020 1:25 am

    Que gusto que tanto Jose Maria como tu Teresa ya esten mejor y en casa, la historia de Jose Maria y tu famila es muy fuerte pero tambien me resulta muy inspirador la fuerza y el amor que tienen para salir adelante.
    Un abrazo muy fuerte y mis oraciones para que Jose Maria se mantenga estable

    Responder
  • Gloria Alvarez
    mayo 18, 2020 2:50 pm

    Realmente Dios es AMOR oye nuestros lamentos.
    Sigamos orando.
    Es eficaz la oracion que se hace con el corazon

    Responder
  • Sylviateresa
    mayo 18, 2020 7:50 pm

    Gracias por compartir la historia de Teresa y su hijo Jose María. Desde que supe a que se enfrentaban ambos junto a toda su familia por twitter desde Chile me puse a rezar por ambos y la también la familia. Porque en esto todos sufren. Los recordaba en en mi mente y rezaba por ellos. Me imaginaba la angustia de Teresa el no poder estar con sus hijos. Y la angustia de de Jose María de no poder estar con su mamá y rezaba y preguntaba. Hasta que finalmente fueron llegando las buenas noticias y ahora al leer esto me emociono hasta las lágrimas saber que nuevamente están juntos pero la lucha por Jose María no para. Seguiremos rezando por él y por todos. Para que así si es la voluntad de Dios Jose María se cure definitivamente. Gracias por compartir. Saludos desde Chile.

    Responder
  • Yo también pido a Dios que Cure el dolor del mundo.. no se rezar bien pero hago todo lo que puedo por ayudar a quien tengo cerca. Deseo con todo mi corazón que está familia de la historia y tantas otras superen esta situacion tan dificil y se recuperen del todo . Gracias por contar vuestra historia es un ejemplo de lucha y AMOR

    Responder
  • Espero que estéis bien todos y que la gente se cuide mucho, tenemos que tener fe y rezar por todas las personas que lo están superando pues es muy difícil para todos..

    Responder
  • Muchísimas gracias por compartir tu testimonio, me ha ayudado muchísimo. Voy a rezar mucho por vuestra familia.

    Responder
  • María del Rocio
    mayo 19, 2020 6:35 pm

    Hola Teresa Hoy ya estáis en mis oraciones siempre, para mi tú y tu hijo ya sois como mi hermana y mi sobrino.
    Que linda familia tienes.
    Os quiero, ya sin conocernos, tan solo por lo que acabo de leer.
    Un fuerte abrazo a todos.
    Cuenta siempre con mis oraciones.
    Que verdad es que no estamos solos pues siempre tenemos a Jesús y a nuestra madre María.

    Responder
  • María del Rocio
    mayo 19, 2020 6:35 pm

    Hola Teresa Hoy ya estáis en mis oraciones siempre, para mi tú y tu hijo ya sois como mi hermana y mi sobrino.
    Que linda familia tienes.
    Os quiero, ya sin conocernos, tan solo por lo que acabo de leer.
    Un fuerte abrazo a todos.
    Cuenta siempre con mis oraciones.
    Que verdad es que no estamos solos pues siempre tenemos a Jesús y a nuestra madre María.

    Responder
  • Teresa, gracias por tu testimonio. Y qué maravilloso lugar encontraste ahí, justo en lo corazón de Jesús y su poder tan antinatural que eliminó todo temor de ti. Es el mejor regalo que el COVID te ha dejado. No lo olvides ni lo sueltes nunca!! Besos y Bendiciones a tu hijito y a toda tu valiente familia!! Dios con ustedes ahora y siempre!! Ah por cierto, tengo un hijo adulto con síndrome de Down. Saludos desde Monterrey, México.

    Responder
  • Teresa, tu testimonio me ha impresionado y emocionado, la fuerza que te dió Dios para enfrentarlo. Voy a rezar para que José Maria termine de curarse. Gracias por compartir y enseñarnos lo que es realmente importante en la vida.
    Carla, desde Perú

    Responder
  • Ejemplar y es lo que nos pidió nuestra Madre rezar ahí estamos por todos y para que el mundo cambie y se de cuenta de que quien organizaciones nuestra vida es Dios

    Responder
  • Elly de Honduras
    mayo 22, 2020 3:03 am

    Tu fe te ha salvado ! Bendito sea el Señor. El Amor de Dios es grande. He orado por ti sin conocerte todos los dias y seguire haciendolo!

    Responder
  • Teresa, llevas el nombre de una gran Santa, es un privilegio y a saber si Ella no te ha ayudado. Me ha llegado tu conmovedor testimonio a través de un grupo de amigos de mi parroquia, lo agradezco mucho, te aseguro que rezaré y pediré al Señor por tu hijo José María.
    Un abrazo, que Dios bendiga a tu familia.

    Responder
  • Evalú Romero
    mayo 24, 2020 7:44 pm

    Gracias Tere por tu testimonio!
    Siento a José María parte de mi familia!

    Responder
  • Evalú Romero
    mayo 24, 2020 7:44 pm

    Gracias Tere por tu testimonio!
    Siento a José María parte de mi familia!

    Responder
  • Lita Gonzalez-Dickey
    mayo 26, 2020 11:57 pm

    Hermoso testimonio Teresa. Toda tu familia y en particular José María estarán en mis oraciones. A diario rezo el Rosario con mis 2 hermanas que viven Perú. Yo acabo de vencer un cáncer de mama agresivo pero desde el 13 de mayo, día de Nuestra Sra
    de Fátima estoy declarada libre de cancer. Atribuyo mi sanación a los cuidados médicos, el apoyo de mi familia y amigos esparcidos por el mundo pero también y lo más importante a mi fé inquebrantable. Sé que Dios caminando a nuestro costado siempre estaremos por el camino de sanación y alegría. Bendiciones para todos los que lean estas líneas desde Toronto, Canadá. Lita

    Responder
  • Tuve suerte de conocerte en la Parroquia de las Tablas. Conocías a algunos de mis hijos,María, Gabriel, Raquel, Maca.y de ahí te conocí yo .Siempre tuve muy presente a José María, antes de la leucemia ,durante la leucemia y luego durante el coronavirus seguí vuestra evolución por Amparo de la Parroquia que me tenía informada.
    Doy muchas gracias a Dios

    Responder
  • Rossana Becerra
    junio 1, 2020 2:33 am

    Hola María Teresa, tu testimonio me movió el piso… muy fuerte!!. He agregado a José María en mis oraciones para que salga completamente de cualquier mal!!. Me encantaría contactarte para que me ayudes a tener esa fe indestructible que tú y tu familia tienen!! Alguna forma de contactarte en privado??, si no, igual te envío desde Lima, Perú todas las bendiciones para que todos ustedes siempre estén sanos, felices y con ese amor grandísimo que se tienen!!. Gracias mil!!

    Responder
  • Teresa Biedma
    junio 8, 2020 6:37 pm

    Soy toya tuya y me conmovio muchisimo tu vivencia. Estoy en Atgentina y soy paciente de riesgo. Estan en mi lista de oraciones toda tu familia. Gracias por tu ejemplo

    Responder
  • Animo María Teresa. Yo también tengo una hija Síndrome de Down y también tuvo leucemia . Salió adelante Después de muchas peripecias y a la oración. Seguro q saldrá adelante. Es un regalo aunq a veces no lo queramos ver. Animo te repito otra vez y cuenta con mi oración.

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

X